
Bueno continuando:
A ver hablemos un poco de "ella", era una mujer hermosa pero tampoco tan especial, comencemos con el nombre se llamaba Claudia Gabrielle Linconcourt, una hermosa criolla francesa de especiales cuidados. Su padre dueño de importantes propiedades y mansiones habría echo trato con el padre de nuestro Louis, pues entre ricos los tratos son obviamente por dinero y pues claro todos salen beneficiados.
Gracias a estos tratos, Louis y Claudia se conocieron ¡ha! que bella tarde yo estuve ¡ahí!! Aunque no lo crean total, era mi sueño ahaja.
A Nathan le encantaba la lectura, pintura, escultura y todo lo que tenga que ver con el arte, una tarde saliendo de su habitual letargo paseaba por los hermosos jardines floreados de su madre, la duquesa Dowrose, una mujer bastante apasionada por las flores .Rosas, violetas, gardenias y más y más bellas y coloridas flores cada una con un aroma exótico. Había una especial aquella era su preferida, tenía una fragancia de fresas, rosas rojas y un olor de perfume fino femenino se llamaba Brithiez (se pronuncia britua ok?)
Pues esa flor es semejante a una rosa, y hablamos del siglo 18 en ese entonces existían todavía ¡ha ha! y pues tenía otro misterio esa hermosa flor decían que era mágica, oh! me di cuenta de que seguro estarán pensando de nuevo vas en otro lugar de la historia, pues no ya lo verán.
Aquella flor según se decía, tenía un poder especial, su fragancia atraía al amor. Pues eso fue lo que sucedió, justamente Gabrielle pasaba por esos lugares, ya que su padre la habría traído, pues de visita y ella atraída por el bello aroma de las flores, separase de su padre y fue a recorrer aquel lugar angelical, pero cuando se hallaba perdida entre tantas fragancias, alcanzo a distinguir una, el bello aroma de la brithiez y, siguiéndola se perdió mas y mas en aquel raro bosque, no exactamente bosque pero gracias a sus árboles y arbustos flores y demás parecía ya uno.
Cuando finalmente encontró aquella flor tan bella se dio cuenta de que estaba perdida, y como toda princesita de porcelana se echo a llora y nuestro querido Louis conocedor de su jardín, la descubrió sentada en las banquetas que rodeaban a las flores y con su hermosa maldad echo se a reír de la princesilla ingenua ella en cuestión de edad tenía 15 años toda una mujercita, Nathan solo reía y para darle un tinte mas picante a la situación resolvió, simplemente asustarla.
Quien no, si no fuera Nathan que tomaría aquella sádica idea, resolvió esconderse tras los arbustos y pues mover las hojas ya saben matarla del susto, solo aquella maldad era capaz de lograr tal hazaña, pero como cada mal viene con consecuencias al esconderse tras algunos de aquellos verdes arbolillos, tropezó cayendo, mejor dicho hundiéndose en ellos, la princesa primero se asusto pero luego de darse cuenta, no pudo esconder risitas diabólicas que delataban, pues luego de aquello, vio directamente a los ojos de Nathan y dándole una mano lo levanto, bueno le ayudo ha ha!, pero al levantarse Louis no pudo disimular un buen golpe en la espalda y se presento antes Gabrielle.
-Nathan: mi nombre es Louis, buenos días madeimoselle, le ofrezco mis disculpas, (dijo un tanto avergonzado)
-Gabrielle: (haciendo una pequeña reverencia) mi nombre es Claudia, gracias pero considero que dios esta de mi lado ¿no cree?
-Nathan: ¿Disculpe? (dijo arreglándose el pelo)
-Gabrielle: Pues su maldad le ah demostrado como todo da la vuelta señor (dibujando una sonrisita en su rostro)
-Nathan: (aburrido ya que para él era aburrida la conversación dijo) Pues no creo en dios, pero si existe vaya que la ama madame, ¡claro! Dios cuida a sus ángeles ¿no es cierto?
Dijo sonriendo Gabrielle disimulando una sonrisa, orgullosa cristiana empezó a platicarle sobre la fe
Gabrielle creyente fiel, le explicaba los principios de la vida y con ella, la vida.
faxisimaaaaaaaaaaaaaaaaa
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