Continuando:
Louis no estaba nada interesado, manteniendo su posición aséptica, la fulminaba con acertadas interpretaciones suyas, por ejemplo, Gabrielle le había dicho, que en dios se podrían confiar las joyas, carros, caballos,etc, ya que dios los cuidaría si se los ofrecían a su nombre y se los entregaban, Louis replico bastante enojado, COMO? diréis que debo de entregar todos mis bienes a tu dios? y quedarme en la calle, y luego me profesas que él me cuidara?, sin mis caballos como me movería, sin mis cultivos como comería y como viviría sin nada?.
La pelea seguía Gabrielle defendía sus principios y cada vez Louis la ofendía mas, claro el amor surge, en la pelea o ¿no? Como sea así estuvieron toda la tarde, confrontando sus ideas, para Louis a la edad de Claudia era bastante normal defender algo con mucha inmadurez, como él la calificaba. Una niña ingenua atrapada en el mundo cristiano, entregándose a sus garras. VENDIENDOSE al demonio sagrado.
Para Louis lo que reinaba era la belleza, dinero y el poder. Claro como su belleza lo hacía tan envidiado y deseado, el solo pensaba en si mismo el narcisismo era parte de él.
Bueno continuando con Gabrielle la hermosa púbera, como Louis le decía, la señorita caminando por el inmenso jardín con Nathan como ella le empezó a decir, tropezó con una piedrecilla inútil. Pero claro con toda la maldad del mundo, pretendía que Louis la ayudara a levantarse, Louis como caballero de esa época se ofreció, pero a Gabrielle al caerse el vestido se le había ido por los aires y pues como es común, el vestido se alzo un poco descubriendo sus piernecillas de muñeca. Louis como buen hombre no pudo aguantar echarle un vistazo a aquellas. ¡Claro! nuestra querida Gabriela disfruto sus segundos de aprecio por parte de Louis, y es mas, se le insinuó un poco, Louis la levanto del piso y le ayudo a limpiarse las hojas o algo así que habían quedado en su vestido.
Claudia, le dijo Louis eres una hermosa pequeñita lo ¿sabes?
Gabrielle (ofendida) oh? gracias chiquillo me alagas bastante ¿sabes?
Louis: (notando el sarcasmo) pues claro, pequeñitas como tu son buenas amantes en la cama
Gabrielle: (exaltada) ¡Como! osa ah decirme eso, ¡que grosero! (y empezó a caminar con un aire muy ofendido)
Louis: (con una sonrisa maléfica) ¡Pare! madame no fue mi intención ofenderla, solo quería elogiar su exuberante y casta belleza, ¿o acaso? no le gusta eso Claudia?
Gabrielle: (parando, y pensando) Hm? ¡Si me gusta! pero yo soy una mujer pura, no eh conocido hombre jamás, y me aterra caer tan bajo al nivel de una "mujerzuela".
Louis: Querida Claudia eh visto que habéis interpretado erradamente mis palabras, al decir amante no quise decir de esas clases de mujer si no, una esposa fiel hermosa y buena mujer en la cama, pero...
Gabrielle:(interrumpiéndolo) quiso decir que tendré buenos "tratos con mi marido en el lecho matrimonial", ¿seré buen esposa? eso quiso decir messie?
Louis (colocándose un gesto de orgullo) ¡ha ha! si bastante buena esposa, (jactándose de la bobería de la pequeña) pues eres bella, y creo que a cualquier hombre le encantaría tenerte en su lecho.
Gabrielle (no sabía si estaba ofendida o alagada) ¿pues eso creo no?
La pelea seguía Gabrielle defendía sus principios y cada vez Louis la ofendía mas, claro el amor surge, en la pelea o ¿no? Como sea así estuvieron toda la tarde, confrontando sus ideas, para Louis a la edad de Claudia era bastante normal defender algo con mucha inmadurez, como él la calificaba. Una niña ingenua atrapada en el mundo cristiano, entregándose a sus garras. VENDIENDOSE al demonio sagrado.
Para Louis lo que reinaba era la belleza, dinero y el poder. Claro como su belleza lo hacía tan envidiado y deseado, el solo pensaba en si mismo el narcisismo era parte de él.
Bueno continuando con Gabrielle la hermosa púbera, como Louis le decía, la señorita caminando por el inmenso jardín con Nathan como ella le empezó a decir, tropezó con una piedrecilla inútil. Pero claro con toda la maldad del mundo, pretendía que Louis la ayudara a levantarse, Louis como caballero de esa época se ofreció, pero a Gabrielle al caerse el vestido se le había ido por los aires y pues como es común, el vestido se alzo un poco descubriendo sus piernecillas de muñeca. Louis como buen hombre no pudo aguantar echarle un vistazo a aquellas. ¡Claro! nuestra querida Gabriela disfruto sus segundos de aprecio por parte de Louis, y es mas, se le insinuó un poco, Louis la levanto del piso y le ayudo a limpiarse las hojas o algo así que habían quedado en su vestido.
Claudia, le dijo Louis eres una hermosa pequeñita lo ¿sabes?
Gabrielle (ofendida) oh? gracias chiquillo me alagas bastante ¿sabes?
Louis: (notando el sarcasmo) pues claro, pequeñitas como tu son buenas amantes en la cama
Gabrielle: (exaltada) ¡Como! osa ah decirme eso, ¡que grosero! (y empezó a caminar con un aire muy ofendido)
Louis: (con una sonrisa maléfica) ¡Pare! madame no fue mi intención ofenderla, solo quería elogiar su exuberante y casta belleza, ¿o acaso? no le gusta eso Claudia?
Gabrielle: (parando, y pensando) Hm? ¡Si me gusta! pero yo soy una mujer pura, no eh conocido hombre jamás, y me aterra caer tan bajo al nivel de una "mujerzuela".
Louis: Querida Claudia eh visto que habéis interpretado erradamente mis palabras, al decir amante no quise decir de esas clases de mujer si no, una esposa fiel hermosa y buena mujer en la cama, pero...
Gabrielle:(interrumpiéndolo) quiso decir que tendré buenos "tratos con mi marido en el lecho matrimonial", ¿seré buen esposa? eso quiso decir messie?
Louis (colocándose un gesto de orgullo) ¡ha ha! si bastante buena esposa, (jactándose de la bobería de la pequeña) pues eres bella, y creo que a cualquier hombre le encantaría tenerte en su lecho.
Gabrielle (no sabía si estaba ofendida o alagada) ¿pues eso creo no?

me encantaa.. espero mañana el 4 ;)
ResponderEliminarincreible me encanta
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